Ir al contenido principal

RELIGIÓN 5-6




Santisima Trinidad | Caritas

RELIGIÓN - 5 DE JUNIO DE 2020
francisca.valverde@fundacionvictoria.edu.es

ORACIÓN






EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO.
Lectura del día de la Santísima Trinidad
Lectura del santo evangelio según san Juan (3,16-18):

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

Palabra del Señor

JESÚS DIVINO MAESTRO – BENDÍCENOS
MADRE INMACULADA -  RUEGA POR NOSOTROS
SANTA MARÍA DE LA VICTORIA – RUEGA POR NOSOTROS

LECTURA

DE UN CUENTO BUDISTA (AL FINAL)

REFLEXIONA

SOBRE ESTA HISTORIA RESPONDIENDO A LAS PREGUNTAS:
  1. ¿Qué enseñanza se puede sacar de este cuento?
  2. ¿Qué necesitas tú para disfrutar de la vida?
  3. ¿Crees que aprecias realmente lo esencial de la vida?
  4. Después de este tiempo en casa, ¿qué ha cambiado en tu vida? ¿Hay algo a lo que antes no le dabas valor y ahora sí? Y al contrario, ¿hay algo que antes valorabas mucho y que ya ha perdido ese gran valor para ti?
SI TIENES ALGUNA DUDA PUEDES COMUNICARTE CONMIGO A TRAVÉS DEL CORREO ELECTRÓNICO.
LAS ACTIVIDADES TIENEN QUE ESTAR TODAS EN EL CUADERNO.

NO OLVIDES ENVIAR TODAS TUS TAREAS A LA DIRECCIÓN DE CORREO ELECTRÓNICO QUE APARECE ARRIBA. GRACIAS

EL PESCADOR SATISFECHO
Un rico industrial del Norte se horrorizó cuando vio a un pescador del Sur tranquilamente recostado contra su barca.

—¿Por qué no has salido a pescar? —le preguntó el industrial.

—Porque ya he pescado bastante por hoy —respondió el pescador.

—¿Y por qué no pescas más de lo que necesitas? —insistió el industrial.

—¿Y qué iba a hacer con ello? —preguntó a su vez el pescador.

—Ganarías más dinero —fue la respuesta—. De este modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nailon, con las que obtendrías más peces y más dinero. Pronto ganarías para comprar dos barcas… y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico, como yo.

—¿Y qué haría entonces? —preguntó de nuevo el pescador.

—Podrías sentarte y disfrutar de la vida —respondió el industrial.

—¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento? —dijo el satisfecho pescador.

Anthony de Mello, El canto del pájaro.


Comentarios

Publicar un comentario